Es mi culpa por ser rubia

es mi culpa por ser rubia joerlyblogger


En mi carrera he tenido que lidiar con mi género y mi apariencia. Ninguna de las dos ha favorecido a que me tomen en serio, y aparentemente es mi culpa por ser rubia.


Si les hablo de estereotipos y de racismo inmediatamente pensarán en una persona negra. Evidentemente hay una historia detrás de las personas de color, pero hay otras historias de las que no se habla tanto y que también vale la pena contar.

Las mujeres naturalmente nos enfrentamos a mayores obstáculos en la carrera profesional. Las mujeres de color, tienen doble reto. Pero les voy a contar a lo que nos enfrentamos las mujeres de cabello rubio cuando se trata de que nos tomen en serio.

Las rubias son tontas

Entre los muchos prejuicios de la sociedad, las rubias cargamos con el de ser "bellas y tontas".  A parte de ser discriminador y machista, esta creencia popular nos marca en todas las instancias de la sociedad y a nadie parece molestarle. En el cine, todas las malas y tontas de la película son rubias. En el colegio o la universidad, las rubias son las lindas y populares, pero brutas; en el trabajo, son las "tontas" que se "acuestan con los jefes". ¿Acaso a ninguna le molesta esto?

Un estudio de Jay Zagorsky (Ohio State University) investigó si el coeficiente intelectual tiene algo que ver con la pigmentación del cabello para desmitificar la creencia de que las rubias son tontas. La gran sorpresa: los resultados arrojaron todo lo contrario. 

Quienes aparecen con mayor coeficiente intelectual 
irónicamente son las rubias, desmintiendo el recurrido mito de las “rubias tontas” (aunque por un margen muy pequeño):

  • Cabello negro: 100,5
  • Cabello rojo: 101,2
  • Cabello castaño: 102,7
  • Cabello rubio: 103,2



Esto puede dejar claro, científicamente, que el estereotipo es erróneo (como todos). Puedes ver el estudio completo aquí: Are blondes really dumb?


Las rubias visten de rosa


es mi culpa por ser rubia joerlyblogger

Desde niña nunca me gustó el color rosado, y creo que fue porque en mi inconsciente pensaba que era suficiente con tener el cabello rubio; si además me vestía de rosado ¿quién podría tomarme en serio? Parecería una Barbie tonta y descerebrada, y desde pequeña estaba clara de quién era y qué quería, así que el rosado no era una opción.  

Más de una vez me han dicho, colegas, amigas y conocidas, "menos mal que no te gusta, si te vistieras de rosado parecerías una tonta", "nunca te hubiera hablado", o "me hubieras caído mal". De la boca de mujeres han salido palabras como sifrina, barbie y cotufera (descerebrada), fortaleciendo esta estúpida creencia y dando pie a los juicios que desencadenan una absurda competencia femenina. 

¿Por qué el color de nuestra ropa, de nuestra piel o de nuestro cabello nos define en la sociedad? ¿Por qué seguimos juzgando a las personas por cómo se visten? No, un hombre que viste de rosado no necesariamente es gay; ni una mujer rubia que viste de rosado es necesariamente tonta. 


Ser mujer y además rubia: más presión en el trabajo

las rubias son tontas joerlyblogger

En mi carrera he tenido que lidiar con dos cosas: mi género y mi apariencia. Ninguna de las dos ha favorecido a que me tomen siempre en serio, y aparentemente es mi culpa por ser rubia. Es entonces cuando una tiene que esforzarse más para sobresalir. 

Cuando entras a una sala de reunión, los ojos están sobre ti: los hombres se fijan en tu físico y las mujeres se fijan en tu ropa. Te has vestido de traje para parecer más inteligente y verte un poco mayor (si luces muy joven, tampoco te tomarán en cuenta). Comienzan a hablar y empiezas a pensar si sonreír o mantenerte seria; si sonríes demasiado podrían pensar que estás coqueteando para ganar ese contrato (y podrías parecer tonta), y si estás muy seria pensarán que eres una bruja amargada.

Tienes que escuchar todo tipo de comentarios machistas, y a veces notas que al hablar seriamente ellos le hablan directamente a los otros hombres de la sala. Luego comienzas la presentación y te fijas si las personas alrededor te están escuchando, si te miran con atención o están mirando algo más (abajo). 

Muchas veces, cuando termina el encuentro, escuchas a tus compañeros (tanto hombres como mujeres) preguntar con quién se habrá acostado esa mujer para tener ese puesto. 

Esta son solo algunas de las muchas situaciones a las que las mujeres rubias estamos expuestas en nuestras carreras profesionales. Por haber nacido con este gen, la presión es extra y recae fijamente sobre nuestros hombros. 

La inteligencia de una mujer rubia ha sido cuestionada por demasiado tiempo, y no sólo por hombres. Cuando me han promovido en un trabajo, compañeras no han dudado en exclamar en voz alta "es porque ella es rubia", o "a ella la llevan a las reuniones porque es rubia". Cuando hay una presentación con un cliente potencial importante, no falta la que te dice "lleva escote para que nos contraten", y a esto nos exponemos todas las mujeres. No, las mujeres no somos un trofeo que exhibir; no somos un objeto de decoración que los jefes llevan a las reuniones, ni somos un ente de negociación físico. 

La inteligencia o la personalidad no tienen que ver directamente con el color del cabello de una persona. En mi familia hay mujeres rubias increíblemente inteligentes con grandes cargos y carreras, y todo mi éxito profesional se lo debo a mi preparación, dedicación y talento. Aunque me ha tocado enfrentar el doble desafío de ser mujer y ser rubia para que me tomen en serio, nunca he tenido que acostarme con nadie para sobresalir o para crecer; nunca he tenido siquiera que coquetear para alcanzar algo y he logrado que mi cerebro y mi personalidad hablen por mí. 

No, no soy una rubia tonta, y no quiero que pienses que lo soy. No quiero que juzgues a una mujer por su color de cabello, ni por su género, ni por su piel; mucho menos por su forma de vestir o por su apariencia. No es mi culpa por ser rubia, es tu culpa por creer en estereotipos erróneos y juzgar a las personas antes de conocerlas. 

En esta ocasión me gustaría leer historias de mujeres rubias que han sido expuestas solo por su color de cabello. Dejen sus comentarios. 




No hay comentarios

Con la tecnología de Blogger.